Gobierno busca reducir precio de medicinas – Ecuador


Alfe propone entregar una parte de las ventas a las compañías como compensación

La infraestructura de los laboratorios nacionales servirá para disminuir el precio de los medicamentos en el país o, por lo menos, esa es la intención del presidente de la República, Rafael Correa, quien el pasado 26 de septiembre anunció que se liberarán las patentes de varios productos (otorgando licencias obligatorias) para que se fabriquen localmente.

El objetivo: mejorar el acceso de la población a los medicamentos.

Esta decisión la tomó el Primer Mandatario basado en un informe presentado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (Alfe) y el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (Iepi).

Renato Carló, titular de la Alfe, destacó que actualmente los medicamentos para combatir el cáncer y el sida son muy costosos -por ser importados-, lo que dificulta el acceso a ellos. “No es justo que una sola medicina para estas enfermedades valga 300 dólares, cuando en el país se las podría fabricar a un costo equivalente al 10%, aproximadamente”, mencionó.


Y aunque el presidente Correa mencionó que esta política se aplicaría a todos los medicamentos fabricados por empresas extranjeras, Carló destacó que primero se aplicará a los productos para combatir el cáncer y el sida, por ser enfermedades que van en aumento y cuyos tratamientos son costosos.

Las patentes que se liberarían son de 25 a 30 fármacos destinados a los tratamientos oncológicos y de 13 a 15 medicamentos que se utilizan para tratamientos de  pacientes que tienen el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), informó Luis Monteverde, miembro de la Alfe.

Otra de las razones que presentó la industria nacional, para motivar  esta decisión, fue  que actualmente solo se utiliza el 40% de la capacidad productiva de los laboratorios nacionales.

Según Monteverde, en el país se pueden fabricar la mayoría de fármacos. “Los que la industria nacional no puede hacer son los medicamentos inmunológicos, vacunas, biológicos, emoderivados, entre otros, porque necesitan otro tipo de tecnología. Quien sí podría elaborarlos es el Instituto de Higiene, si  se hace una inversión”, destacó el galeno.

Monteverde dijo que la mayoría de los doctores que trabajaban en los laboratorios extranjeros ahora se encuentran en la industria  nacional y  por esta razón están capacitados para producir en la misma forma.
“La materia prima   sería la misma que utilizaríamos en el país”, dijo.

Los representantes de esta industria aclararon que no hay diferencias en la calidad de los fármacos nacionales, sino que muchos médicos prefieren recetar los productos de marcas reconocidas para recibir los beneficios que las transnacionales ofrecen como capacitación, viajes, congresos u otros estímulos.

“La diferencia de precios surge porque estas grandes industrias tienen que cubrir los gastos de una enorme publicidad, sin contar con las grandes utilidades que se van al extranjero”, dijo el doctor.

Mientras que Antonio Quezada, gerente general de Difare, una de las distribuidoras de medicamentos más grande del país, destacó que  la iniciativa es positiva, pero que es un proceso. “La industria nacional debe fortalecerse y para eso se necesita tiempo, las cosas no se pueden hacer de un momento a otro”, dijo.

Con este criterio coincide el gerente de Genéricos Nacionales (Gena), Fausto Jaramillo. “Esta decisión sería una bendición para todo el país porque generaría muchas plazas de empleo, pero no creo que se pueda aplicar de inmediato porque son muchos años de trabajo que nos llevan por delante”, señaló.

Pero, para evitar problemas con las transnacionales, las empresas locales ya piensan en soluciones. Por ejemplo, Carló planteó la posibilidad de entregar una participación del total de ventas a los laboratorios dueños del producto. 

El porcentaje a cancelar podría ser del 0,5 al 5 por ciento de lo que los laboratorios produzcan.

Una vocera de la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), que agrupa a 14 farmacéuticas extranjeras, mencionó que aún no tienen una postura oficial frente a las declaraciones de Correa.

Además, con esta medida gubernamental se busca   ayudar a los laboratorios nacionales. Según las cifras que fueron presentadas a Correa por representantes de la Alfe, la participación de la industria local en el mercado ecuatoriano de medicamentos es del 22,09% en volumen y apenas el 12,97% en dólares (ver cuadro).

Por esta razón, el Mandatario ordenó tomar correctivos a los ministros de Industrias y Productividad y Salud, Xavier Abad y Caroline Chang, respectivamente.

En su llamado se refirió al sistema que se utiliza en el Instituto Nacional de Compras Públicas (Incop). “Se dará la prioridad a la industria nacional para que en la primera ronda se reciban ofertas solo de proveedores  nacionales y la participación extranjera sea para comprar lo que no se produce en el país”, destacó Correa.

Mientras que a los representantes del sector salud, incluido el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), les pidió que eliminen de su lista de medicamentos los que provienen de laboratorios extranjeros y los reemplacen por los que se fabrican en el país, o también  denominados genéricos.

Según la Alfe, en todos los países de Latinoamérica la producción de la industria interna es la que prevalece, pero solo en Ecuador las cosas funcionan al revés.

Lo Precios deben ser Regulados

Las licencias obligatorias se liberan cuando existe una declaratoria de emergencia nacional o por abuso de dominio por parte de las empresas que poseen las patentes, y como no estamos en ninguna de las dos situaciones, el procedimiento no se justifica, destacó Alfredo Corral, ex director del Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (Iepi).

Este es un asunto de precios altos y eso no es emergencia, dijo el ex funcionario, quien aclaró que en el país no se puede hablar de precios excesivos cuando es el Estado, mediante el Consejo Nacional de la Salud, el encargado de fijar  costos.

La lista de precios que rige en el mercado ecuatoriano se hace en base a unos estudios en donde se fija un techo de ganancias.

Mientras que el presidente de la Academia Ecuatoriana de Propiedad Intelectual (Aecupi), Antonio Pazmiño Icaza, dijo que las declaraciones del Primer Mandatario son seguramente producto de una mala asesoría y que es una iniciativa, aunque con un objetivo po sitivo, peligrosa.

“Otra cosa es que la capacidad de adquisición de los ecuatorianos sea limitada por la falta de trabajo, que sería un defecto del sistema económico del país”, señaló el ex funcionario.

Además, Pazmiño acotó que en el mercado ecuatoriano la incidencia de patentes es mínima, porque los medicamentos se han patentado en el extranjero y no en Ecuador. “La cantidad de medicamentos que piensan liberar de patentes es improbable y lo que se está haciendo es tomar una decisión política”.

Corral  aclaró que los ecuatorianos son los que más se benefician de la propiedad intelectual porque ahora pueden exportar productos con respaldo. Adicionalmente, destacó que la solución está en manos del Gobierno que debe sentarse a negociar sin necesidad de violar  derechos.

“Ecuador es un mercado mínimo para estas empresas y  los  ecuatorianos deberán comprar los medicamentos, seguramente, a un mayor costo, además de que perderán sus empleos”, dijo Corral. (SSM)

Shirley Serrano
sserrano@telegrafo.com.ec
Periodista

El Telegrafo

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