Destruyendo Mitos en la Industria Farmacéutica I


Publicamos este articulo en 2 secciones por motivo de tamaño.

MITO 1: “Los medicamentos son caros porque es costoso llevar una nueva droga al mercado, especialmente por los gastos en R&D (Investigación y desarrollo).”

Alan Holmer, president del PhRMA, en un programa de radio nacional de EE. UU. llamado “Talk of the Nation”, dijo: “Créanme. Si imponemos control de precios en la industria farmacéutica, y si ustedes reducen la investigación y desarrollo que la industria provee, van a dañar a mis hijos, y van a dañar a millones de americanos cuyas vidas corren peligro.”

Bueno. Nadie niega que la industria farmacéutica invierte en R&D, pero a la hora de invertir, la mayor prioridad de las industrias farmacéuticas, no es hacer R & D, sino publicidad y marketing. Nadie niega que juegan cierto rol en la investigación y desarrollo, pero muchas veces, ellas se enorgullecen demasiado, y se atribuyen méritos que no les pertenece. Analizaremos estos puntos a continuación.

Invierten más en marketing que en investigación.

Las industrias farmacéuticas incluidas en la “Fortune 500” dedicaron 30% de sus ganancias para costos en marketing y administración en el año 2000, y sólo 12% para R&D. [1] Desde que el gobierno estadounidense hizo más flexibles las reglas con respecto a la publicidad directa al consumidor (Direc-to-consumer advertising) en 1997, el incremento del presupuesto para publicidad de las industrias farmacéuticas incrementó a casi un 40%.

Para mencionar un ejemplo: en 1999, Schering-Plough gastó $137 milliones en marketing de su droga Claritina. Se gastó más que en la publicidad de Coca Cola o Budweiser en ese año. Es claro por qué las industrias farmacéuticas gastan más dinero en marketing: En una encuesta para médicos, 97% de los alergistas dijeron que sus pacientes fueron influenciados por la publicidad DTC. [2]

No aportan tanto como dicen.

La industria farmacéutica ya se ha alejado de la tarea tan impredecible de investigar y desarrollar nuevas drogas: optó por un negocio más estable, destinando más fondos para hacer marketing. Si el principal objetivo de las industrias farmacéuticas es promocionar medicamentos, y no desarrollarlos mediante la investigación, es más que obvio que no cumplirán el rol más importante en el área de R&D.

En Estados Unidos, en el año 1998, sólo 14.5 % de los artículos científicos en aplicaciones a la medicina clínica provienen de la investigación de las industrias farmacéuticas, mientras que el 54% provienen de centros académicos, 14.2% del gobierno, y el resto de otras instituciones públicas sin fines de lucro. [3]

Un estudio de 21 drogas introducidas entre 1965 y 1992 que fueron consideradas por expertos como las de mayor impacto terapéutico en la sociedad, descubrió que las investigaciones con fondos públicos fueron cruciales en el desarrollo de 15 de aquellas 21 drogas (71%). Tres-captopril, fluoxetina, y aciclovir- vendieron por más de 1 billón de dólares en 1994 y 1995. Además de aquellas drogas, otras como Zidovudina, aciclovir, fluconazol, foscarnet y ketoconazol, recurrieron a fondos e investigaciones del NIH para llevar a cabo los ensayos clínicos. [4]

Para estudiar las contribuciones del NIH al desarrollo de las industrias farmacéuticas, el NIH analizó las 5 drogas más vendidas en el mercado. La siguiente tabla presenta los porcentajes de las contribuciones provenientes de distintos sectores, en el desarrollo de los 5 medicamentos más vendidos en 1995. [5]

El mismo estudio reportó que:

– Los investigadores en las universidades y centros académicos apoyados por fondos públicos, son los que se enfrentan a la investigación más riesgosa y costosa: la investigación básica. El reporte descubrió que sólo el 14% de los fondos de los gastos en R&D de la industria, fueron destinados a la investigación básica, mientras que el 38% se utilizó en investigación aplicada, y el 48% fue destinada al desarrollo del producto.

– Los investigadores mencionados son los que identifican y estudian las nuevas medicinas. Los gastos de R&D de las industrias se concretan después de que la empresa haya estado segura de que ese medicamento tendrá un buen mercado. El reporte de NIH concluye así: “To the extent that basic research into the underlying mechanisms of disease drive new medical advances, the R&D in industry is not performing the role played by public research funding.”

La conclusión de la investigación del NIH se puede ilustrar con la historia de dos fármacos: el paclitaxel, y el epogen:

PACLITAXEL (Taxol)

La droga paclitaxel para tratamiento de cáncer es la más vendida en la historia. La investigación fue conducida por el National Cancer Institute durante aproximadamente 30 años, con un costo de 183 millones provenientes de contribuciones impositivas. En 1991, Bristol Myers Squibb firmó un acuerdo con el NCI para cooperar en la investigación. Lo único que tenía que cumplir la compañía, según el trato, era proporcionar 17 kg de paclitaxel al NCI. Después de la aprobación del paclitaxel por la FDA para el tratamiento de cáncer de ovario, enteramente sobre la base de la investigación del NIH, la empresa Bristol-Myers Squibb recibió 5 años de derechos exclusivos de marketing.

Cuando se acababan los árboles de Taxus baccata (tejo europeo) de donde se obtenía el paclitaxel, científicos de la universidad de Florida, con fondos del NIH, encontraron un método para sintetizar paclitaxel, le dieron la licencia a Bristol Myers Squibb recibiendo como recompensa sus royalties.

El uso global de Taxol (para cáncer de ovario, mama, y pulmón) genera entre 1 y 2 billones por año, y decenas de millones van a la Universidad de Florida por royalties. Sin embargo, la compañía no invirtió mucho dinero en R&D . La historia del Taxol es un ejemplo que demuestra cómo una droga lucrativa de gran valor, descubierta porinvestigaciones solventadas por los impuestos que paga toda la población, es regalada a una gran compañía de drogas para hacer marketing y explotación comercial. [6]

EPOGEN:

Trata la anemia en pacientes con fallas renales. Técnicamente, Epogen no es una droga, sino una sustancia endógena: es la eritropoyetina, descubierta por Goldwasser en la universidad de Chicago. En la universidad de Columbia, se inventó una técnica para sintetizar sustancias biológicas. Una compañía de biotecnología llamada AMGEN utilizó la técnica de Columbia , desarrolló un método para sintetizar a grandes escalas, y así se hizo posible la comercialización de eritropoyetina. AMGEN, ahora, un gigante en la industria, obtiene 2 billiones por año vendiendo Epogen al programa de Medicare. Goldwasser nunca recibió ni un centavo por los derechos de su descubrimiento.[7]

Como en el caso de Taxol, el público paga dos veces por el Epogen: primero apoyando la investigación, y luego, pagando a las empresas que están recibiendo ganancias que superan enormemente a sus gastos en R&D.

La cifra imaginaria.

El “Tufts Center for the Study of Drug Development” anunció que el costo promedio para desarrollar una nueva droga es de $802 millones de dólares. DiMasi, quien encabeza al grupo de economistas que realizó el estudio, atribuye el aumento del costo de las nuevas drogas a los crecientes costos en los ensayos clínicos, y los costos de R&D (research and development), que han aumentado 2.5 veces en términos de inflación, comparándolo con estudios previos (que hizo el mismo grupo una década antes) [8]

Ya se ha analizado que el mayor destino de los fondos de las industrias no es la investigación. Hay que agregar que este estudio no tiene en cuenta que los costos de R&D se pueden deducir a partir de los impuestos que pagan las industrias, y numerosos análisis ponen en evidencia que el estudio ha aportado una cifra muchísimo más elevada que la verdadera. [9] Aparte, los autores del estudio explican que las compañías estudiadas gastaron el 75% del presupuesto de R&D en “New molecular Entities”(incluyendo costos de ensayos de fase IV). Este es un porcentaje increíblemente alto que aportaron las empresas, y que no se puede verificar (es un ultrasecreto). Los fármacos estudiados fueron una muestra muy costosa altamente seleccionada. No puede generalizarse esta cifra de U$802 millones para todos los otros medicamentos. Otro punto a cuestionar, es que, el estudio Tufts habla de la inflación como un factor que determinó el alza de precios de los medicamentos, pero una organización sin fines de lucro, la “Families Usa” afirma que los aumentos en precios de los fármacos son desproporcionales a los índices de inflación: analizaron 50 drogas durante años, y descubrieron que “The cost of these 50 drugs increased nearly three-and-a-half times the rate of inflation from January 2002 to January 2003, compared to just under three times inflation in the previous year.”[10]

Conclusión: Los argumentos de la industria farmacéutica para justificar los precios son simplemente, insostenibles.

 

MITO 2: “los medicamentos son caros, porque, a grandes riesgos, nos merecemos altos beneficios.”

l Las investigaciones más riesgosas y costosas se desarrollan gracias a los fondos públicos provenientes de los impuestos que paga toda la población.l Existen legislaciones de protección de patentes: Por ejemplo, por el “pediatric exclusivity”, al testear el medicamento en niños, se puede extender la patente por 6 meses más.[11] (Comentario al margen: Las astutas industrias aprendieron a abusar de estas leyes: la empresa Eli Lilly le dio a Prozac un nuevo nombre: “Sarafem”, y obtuvo la aprobación del FDA para promocionarlo como tratamiento al “trastorno disfórico premenstrual”. Antes del vencimiento de los derechos exclusivos en julio del 2003, Lilly recibió otros 6 meses de extensión porque testeó la droga en niños. Qué sentido tiene testear una droga para tratar desórdenes premenstruales en niños?) 
l Existen descuentos en los impuestos para la industria: Entre 1993 y 1996,los impuestos de las industrias farmacéuticas era de 16.2%, en comparación con el 27.3 % de otras grandes industrias. Hay descuentos en los impuestos que se calculan en base a los costos de R&D.[12] Por ejemplo: una industria invirtió $10,000,000 en R&D, y obtuvo una ganancia de $100,000,000. Si los impuestos son del 34%, y si no hubiera descuentos, tendrían que pagar $34,000,000. Gracias a los descuentos basados en el 34% de los costos del R&D, sólo deben pagar $30,600,000, ahorrándose así una diferencia de $3,400,000. 
l Para las drogas huérfanas, para drogas que “no presentan expectativa razonable de que los costos para desarrollar una droga sean recuperadas por ventas en los Estados Unidos”, hay créditos en los impuestos. En otras palabras, si la industria no puede obtener ganancias, el gobierno la ayudará. [13]
l Las drogas que presentan riesgos, las que requirieron mayor inversión e investigación, son las drogas “first in class”.

La industria farmacéutica opta por producir más drogas “me too” en vez de nuevas drogas (Drogas “Me too”son aquellas que son muy similares a las previas con pequeñas modificaciones, que presentan nula o leve ventaja terapéutica, comparándola con las anteriores). De esta forma, el riesgo que asumen es menor. 

Conclusión: Esta es una industria bien protegida contra pérdidas. Otros negocios riesgosos tienen ganancias variables, pero la industria farmacéutica ha sido, año tras año, la que obtiene más ganancias en los Estados Unidos.

Continua….

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s