Las franquicias van tras las pequeñas farmacias – Ecuador

Publicado en 1 septiembre 2008

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Otras marcas aparecen para ir en busca de boticas independientes en la zona rural y barrios.

En un mercado donde las grandes cadenas y franquicias farmacéuticas  ganan terreno, las pequeñas boticas de sectores populares y zonas rurales buscan sobrevivir.

La fórmula que está surgiendo para algunas de ellas no esdistante al esquema de negocio que ahora se impone. Dos nuevas marcas aparecieron en los últimos meses para tratar de asociar a las pequeñas farmacias que se asientan en las periferias y sectores rurales.

Detrás de esos modelos de negocios se intenta mantener a las  boticas que luchan por subsistir frente a la oferta y descuentos que tienen para sus clientes las  grandes cadenas. Descuentos que los pequeños locales se ven imposibilitados de transferir a sus usuarios por no adquirir grandes volúmenes de medicamentos.

El Grupo Difare, que tiene las marcas Cruz Azul y Pharmacys, entró con una nueva versión de franquicia para captar parte de ese nicho con Farmacias Comunitarias.

Con casi 16 meses de haber  introducido  esa denominación, la compañía distribuidora logró instalar su marca en 150  farmacias que están en sectores urbano-marginales o en  lugares rurales de 80 puntos del país.

“Nosotros notamos que las farmacias pequeñas tenían la necesidad de sobrevivir, porque era una necesidad en el sitio donde estaban operando”, dice Antonio Quezada, del Grupo Difare.

Bajo esa modalidad, Difare llega  con su asesoría a farmacias que estaban operando de manera independiente.  El cambio para quienes acceden a la franquicia no solo está en el nombre, en los modulares y pintada del local. El grupo apoya a los propietarios con descuentos en la mercancía para que estos se traspasen al consumidor.

Quezada explica que la farmacia de menores dimensiones,  que vende al detalle y que labora sola, casi nunca accede a un buen volumen ni a  un buen descuento. Eso, a su criterio,  hace que el detallista pelee en desventaja con las grandes cadenas.

Sara Muñoz, quien este año decidió asociar su establecimiento a Farmacias Comunitarias,  manifiesta  que el cambio le trajo resultados. “El cliente se siente atraído por como quedó la farmacia y por los descuentos”, asegura.

Otra de las marcas de reciente ingreso en el mercado es Siglo XXI. Esta consiguió asociados en zonas periféricas y poblaciones pequeñas.

Patricia Morán, administradora de una farmacia Siglo XXI, acogió esta marca en febrero pasado, dejando así su antigua denonimación de Farmacia Durán.

Tuvo sus razones al ver que otras cadenas farmacéuticas rodeaban su establecimiento y le restaban competencia. Invirtió cerca de 7.000 dólares para adoptar el nuevo apelativo.

“No podía competir. Ahora no es que vendo bastante, pero vendo más que antes”, refiere Morán, frente al mostrador del establecimiento situado en el cantón Durán.

Enrique Romero, de Difromer, firma que comenzó a promover la marca Siglo XXI, indicó que preparan cambios. Recientemente esta empresa firmó una alianza con el Grupo Difare para crear una distribuidora.

CIFRAS: La caja farmacéutica

$ 650
Millones.
El mercado farmacéutico en el país, tanto de medicinas de prescripción como de venta libre,  mueve anualmente esa cantidad.

5.200
Farmacias.
Se estima que ese número de establecimientos hay en el país. Casi 2.000 pertenecen a cadenas o franquicias, entre ellas: Fybeca, Sana Sana, Cruz Azul, Comunitarias, Victoria y otras.

El Universo, 5 Noviembre 2007

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